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La palabra “obstinado” aparece en Tito 1:7 (Biblia de las Américas) como una de las actitudes que los que dirigen la iglesia deben evitar.  Es la traducción de la palabra griega “autádeis”, que es traducida de las siguientes maneras en otras versiones del mismo Tito 1:7:

  1. Soberbio (Reina y Valera 1960)
  2. Nike Protro 1 Nike zapatillas zapatillas Kobe Terco(Dios Habla Hoy)
  3. Obstinado (Biblia de Las Américas)
  4. Arrogante (Nueva Versión Internacional)

La palabra en griego tiene la idea de “alguien que hace lo que quiere” (siempre se sale con la suya); se complace a sí mismo sin importarle los demás. Se vuelve terco porque quiere que su pensamiento prevalezca por encima de los demás. En el fondo es creerse mejor que otros y de allí que se vuelve arrogante, presumido y orgulloso.

En la versión griega del Antiguo Testamento, llamada Septuaginta (LXX),  la palabra griega autádeis aparece en Pv 21:24 y es sinónimo de alguien altivo, soberbio y escarnecedor. Es la traducción de la palabra hebrea Zed, que señala a alguien presuntuoso, creído y orgulloso (Pv.11:2; 13:10; Jer.49:16)

El Diccionario de la Real Academia Española define la obstinación como pertinacia, porfía y terquedad. A veces tiene un sentido positivo para describir el esfuerzo constante de alguien por alcanzar una meta o mantener una posición.  Sin embargo, se debe señalar que en la Biblia la obstinación es descrita como un pecado condenado claramente por Dios (Dt. 1:43; 17:12; 18:20; Sal.19:12-13; Neh.9:16, 29; Jer.50:31-32; Mal.4:1)

Algunas evidencias de alguien obstinado:

  1. Su primera reacción es siempre defenderse.
  2. Tiende a molestarse cuando se le lleva la contraria
  3. Discute apasionadamente y defiende su punto aunque sea algo de menor valor.
  4. No es fácil convencerle de una idea diferente a la suya
  5. Una vez que fija un rumbo, no lo cambia o le cuesta mucho cambiarlo.
  6. Se frustra cuando sus planes son cambiados.
  7. No distingue entre un ataque personal y una diferencia de opinión.

Hay que diferenciar, sin embargo,  entre ser firmes en aquello que amerita firmeza y ser obstinado. Lo que necesita firmeza es la obediencia a los principios bíblicos, especialmente lo ético y doctrinal. No podemos negociar con lo que es pecaminoso. Pero aun cuando defendamos lo que es bíblico, siempre es necesaria una actitud de amor y humildad (1Ped. 3:14-16).

En todos los demás casos, debemos ser flexibles y humildes.

La obstinación es lo contrario de la humildad. Humildad es dar su brazo a torcer, preferir la opinión de los demás, valorar a otros como mejores que nosotros mismos, ceder, aceptar otras ideas.

Muchas veces no cedemos porque creemos que está en juego nuestra autoridad, posición o imagen. Pensamos que si cedemos, nuestra imagen, posición o autoridad se verán vulneradas y seremos considerados como débiles, inconstantes o inconsistentes.  Por eso es que no es fácil para un líder ser un siervo humilde porque el paradigma del mundo dictamina que ser líder es “estar por encima”, “mandar”, exigir”, “imponer”. El paradigma del mundo es totalmente opuesto al paradigma del reino (Mateo 20:20-28 VS  Jn.13:4-5).

Algunas preguntas para la reflexión:

  1. ¿Qué imagen tienen de mi los que me rodean en cuanto a mi obstinación o terquedad?, ¿puede esa imagen tener algo de verdad?
  2. ¿En cuáles momentos me cuesta más mantener una actitud de silencio, aceptación, flexibilidad y equilibrio emocional?, ¿el hecho de no poder mantenerme humilde en esos casos puede ser una señal de obstinación?
  3. ¿Cómo puedo mantener mi papel de líder (hogar, iglesia, trabajo) y a la vez ser humilde y siervo de los demás?
  4. Si se le pregunta a las personas que más me conocen, ¿dirían ellas que yo soy humilde?, ¿Por qué si o por qué no?
  5. ¿De qué maneras especificas puedo cultivar una actitud de verdadera humildad, especialmente cuando soy confrontado o alguien se opone a mis ideas?
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